sábado, 30 de enero de 2010

Carta a Mamá:

Mamá:
Un día decidiste traerme a este mundo, te enteraste q en 9 meses estaba x llegar.
Nerviosa buscabas la mejor ropa, el nombre más importante, disfrutaste ver tu panza crecer y saber q hay vida dentro de tí.
Me acariciaste todas las veces q necesité o cuando te dabas esas patadas q te hacían doler.
Te sentí llorar cuando escuchaste mi corazón o cuando en las ecografías al ver q me movía.
Un día te enteraste q venía aun cuando no como vos deseabas, primero no entendiste el por qué de mi enfermedad, poco a poco fuiste aceptándome, escuchaste las peores palabras, los peores resultados, de lo q iba a ser mi vida, lloramos juntos. Y más cuando nací q nos separaron, estuve en una cajita de cristal pero sin tu calor, venía mucha gente extraña y tú no llegabas, horas después escuche mi nombre con esa voz suave q yo siempre escuchaba
se acercó y me dijo - Hola Bebé- soy tu mamá.
Lloré de alegría al saber q estás a mi lado, saber q tengo alguien con quien luchar mi vida y q no estoy solo.
Te ví angustiada felíz de saber q estoy acá. Compartimos mi primer comida, me cambiaste mis pañales, estuve en tus brazos, sentí tu calor.
En un momento abrí mis ojitos y no estabas aquí, minutos después te ví llegar cambiaste mis pañales, me diste de comer con más tranquilidad, horas y días así, sabías mis horas de despertar, cuando tenía hambre, aun mis necesidades.
Deseábamos q llegara la hora para volver a vernos, días y días estábamos más horas juntos ya sin nervios y sin angustias.
Cambié tu vida, tus fuerzas hasta muchas veces te quité tus horas de sueño, hubo veces q te ví llorar y muy nerviosa por mi dolor "el camino es largo x recorrer pero juntos lo vamos a ir cortando".
Viendo el día a día, esperando el mañana.
Escuchando a los especialistas q nos dan el parte médico con los resultados q no queremos escuchar, tú me das un beso en la frente y me decís cuánto me amás, le demostramos q aún somos fuertes, q no bajamos los brazos jamás.
Tiempo después llega el momento de ir a mi hogar, vuelven tus miedos, tus nervios x saber como voy a estar, si tengo frío o calor, miedo al escucharme si lloro o respiro.
Aprendemos juntos, vos como mamá y yo como hijo, me das tu mano y con mucha paciencia me enseñas a jugar.
Quiero contarte q Dios me puso en las mejores manos y te doy las gracias y estoy orgulloso q vos seas mi mamá.Te amo mucho.

Tu hijo
ME LA ENTREGÓ PAOLA, UNA JÓVEN MADRE Q TIENE A SU HIJO TIZIANO C HIDROCEFALIA.
ME ENCANTÓ
CLAUDIA

No hay comentarios:

Publicar un comentario